Naturaleza viva

A veces voy al parque sola. Es un parque grande que está cerca de mi casa. Siempre hay gente. Me llevo una libretita roja, que parece agenda y una pluma para escribir.Suelo ir de falda amplia. No es quizá lo más cómodo, pero es un fetiche que tengo, quizá una forma de protesta silenciosa. Me … Sigue leyendo Naturaleza viva

Arena negra en mi boca

No había prácticamente nadie en la playa, y aun así debíamos caminar manteniendo alguna distancia. Con sólo darnos la mano atraíamos la atención de la gente como si fuéramos con los senos al aire. Estábamos lejos de casa, pero me sentía vigilada y me frustraba tener que darle importancia a personas que ni conocíamos. Pero … Sigue leyendo Arena negra en mi boca

El confesionario

La costumbre de Selma y mía de sacarnos la ropa y tirarnos en la alfombra para platicar nuestras cosas y mirarnos en el espejo la empezamos en la universidad, cuando nos juntábamos en su casa a estudiar hasta tarde. El espejo era una luna enorme, metida en un marco garigoleado de oro de hoja, que … Sigue leyendo El confesionario

El demonio que se mete en mi cama

No podría asegurar quién fue… o qué. Aunque la sensación volvió una semana después, también en la madrugada. Ya estaba dormida, no había bebido alcohol ni tomado nada que pudiera provocarlo. Apenas cenamos y Julio y yo nos fuimos a acostar temprano. Mi primera sensación consciente fueron los jalones en el pantalón de mi piyama … Sigue leyendo El demonio que se mete en mi cama

Selma, Nicklas y yo

Hubo un tiempo en que solía chatear con una amiga, a escondidas, en las noches y con las luces apagadas. Cuando mis papás ya estaban dormidos, subía mi laptop a mi cuarto y me conectaba. Nos metíamos a esos chats viejitos de Terra o Yahoo, no me acuerdo de qué eran, pero ya nadie los usaba … Sigue leyendo Selma, Nicklas y yo

El fauno

En el librero de mi abuela hallé un libro de Faunos, Sátiros y Silenos. Al hojearlo vi por primera vez un sinfín de ilustraciones hermosas y coloridas, pero terribles al mismo tiempo: seres semihumanos saciando su lujuria con mujeres desnudas en la mitad del bosque. Yo tenía trece años y mi primera reacción fue devolver … Sigue leyendo El fauno

El íncubo que vino a verme

Selma vino a verme al café a media mañana, cuando aún tenía aquella migraña espantosa que me hacía sentir ausente. Quizá por eso no me enteré que se había echado encima el té hasta que saltó, gritó y me asustó. De inmediato se arrancó la camiseta de algodón para no quemarse, yo corrí hacia ella … Sigue leyendo El íncubo que vino a verme

La cadena de ADN

Todavía estaba dejando mi mochila en la butaca cuando Azalea se acercó y me dijo al oído que necesitaba de mi ayuda, porque un chico de tercero se la quería coger y ella también tenía ganas. La miré sin saber si la había escuchado bien, y ella fue más específica: «a la hora del descanso … Sigue leyendo La cadena de ADN

Tú me quieres blanca

8M

Tú me quieres alba,Me quieres de espumas,Me quieres de nácar.Que sea azucenaSobre todas, casta.De perfume tenue.Corola cerrada Ni un rayo de lunaFiltrado me haya.Ni una margaritaSe diga mi hermana.Tú me quieres nívea,Tú me quieres blanca,Tú me quieres alba. Tú que hubiste todasLas copas a mano,De frutos y mielesLos labios morados.Tú que en el banqueteCubierto de … Sigue leyendo Tú me quieres blanca

Un día sin nosotras

No soy muy de discutir, ni de dar razones ni pedirlas. Soy mujer y me siento identificada con nuestras causas. No conozco a una mayor de edad que no haya sufrido algún abuso por el hecho de ser mujer. Aun así estoy a favor de los hombres, de los decentes, de los que piden permiso … Sigue leyendo Un día sin nosotras